Las páginas que ya no escribes
Hace una década, un novelista tenía que establecer que una máquina podía sostener una conversación, leer un documento o evaluar a una persona. Ese trabajo ya está hecho. El lector llega habiéndola usado.
Parece un cambio pequeño. No lo es. Elimina la parte del libro donde el autor podía esconderse detrás de la explicación.