Ya es algo corriente
Las decisiones automatizadas no son un escenario futuro. Ya influyen en qué solicitudes se leen, qué transacciones se retienen, qué casos se priorizan y qué contenido se muestra.
La mayoría se describen como apoyo a la decisión y no como toma de decisiones. Esa distinción es real sobre el papel y muy delgada en la práctica, porque la persona apoyada suele estar de acuerdo.