La autonomía es un espectro, no un interruptor
Un sistema no es simplemente autónomo o supervisado. Se sitúa en algún punto entre recomendar, actuar e informar, actuar e informar solo de las excepciones, y actuar sin ningún registro visible para un humano.
La mayoría de las implementaciones reales se desplazan hacia ese extremo con el tiempo. Cada paso se justifica por el volumen de trabajo y la fiabilidad del paso anterior, y ninguno de esos pasos, por separado, parece la decisión de eliminar la supervisión.